El niño interior y tus decisiones

El niño interior es un término que a menudo se utiliza en psicología para describir la esencia emocional y psicológica que experimentamos de niños. Esta voz interior influye en nuestras decisiones en la vida adulta a menudo de manera inconsciente. En Lifescout.com, una plataforma que se centra en el crecimiento y las relaciones de las mujeres, queremos explorar este tema más a fondo. ¿Cuánto influyen tus decisiones en las experiencias de tu infancia? Comprende las conexiones con tu niño interior y encuentra caminos hacia la auto-sanación y la mejora de tu psique.
El concepto de niño interior proviene originalmente de la psicoterapia y se refiere a los aspectos de nuestro ser que provienen de nuestra infancia. Incluye tanto experiencias positivas como negativas que moldean nuestros patrones emocionales. A menudo, son experiencias dolorosas o conflictos no resueltos que arrastramos a la vida adulta. Estas experiencias pueden manifestarse en miedos, patrones de comportamiento y reacciones que se activan inconscientemente en el presente. Es crucial reconocer que el niño interior puede ser tanto una fuente de creatividad y alegría como de viejas heridas y bloqueos.
Las raíces de tus decisiones
Tus decisiones en diferentes áreas de la vida, ya sea en el trabajo, en amistades o en relaciones románticas, a menudo están fuertemente influenciadas por las experiencias que tuviste en la infancia. Si sentiste seguridad y amor en tus primeros años, esto se reflejará en una presencia segura y relaciones abiertas. Por el contrario, los conflictos no resueltos de la infancia pueden hacer que te retires en relaciones o tomes decisiones que no corresponden con tu verdadero yo.
Un ejemplo podría ser una persona que fue criticada con frecuencia en su infancia. Esta experiencia puede llevarla a tener dificultades para valorarse a sí misma o aceptar nuevos desafíos en su vida adulta. A menudo, proyectamos las creencias negativas que desarrollamos de niños en nuestras situaciones actuales. La clave es ser consciente de estos patrones y aprender activamente a romperlos.
Sanación a través de la atención plena
Una forma efectiva de trabajar con tu niño interior es la práctica de la atención plena. Te permite percibir tus pensamientos y emociones sin juzgarlos o reaccionar de inmediato. Puedes aprender a observar al niño interior y a comprender sus necesidades. Esto puede hacerse a través de la meditación, el journaling o actividades creativas como la pintura y la escritura.
Es útil dedicar tiempo a mirar hacia tu propia pasado. Pregúntate a ti mismo qué necesita tu niño interior para sentirse escuchado y visto. Al hacerte estas preguntas y sumergirte en tus emociones, puedes construir una conexión más profunda con tu niño interior y comenzar a sanar las partes heridas dentro de ti.
Además, es importante que cierres la brecha entre tu niño interior y tu yo actual. Esto puede lograrse a través de afirmaciones positivas o escribiendo cartas a tu niño en las que lo consueles y le asegures que está a salvo. Tales ejercicios no solo fomentan tu sanación emocional, sino que también te permiten tomar decisiones de manera más consciente.
Reflexiones finales y pasos de acción
En general, trabajar con el niño interior es un proceso poderoso que puede ayudarte a entender y sanar tu pasado. Puedes deshacer bloqueos emocionales y llevar una vida más plena. Es importante ser paciente contigo mismo. El camino hacia la sanación rara vez es lineal, sino que contiene altibajos.
Comienza por dedicar tiempo regularmente a ti mismo para sumergirte en tus propios sentimientos y necesidades. Tómate tiempo para la meditación o la autoexpresión creativa para nutrir a tu niño interior. Al integrar estas prácticas en tu vida, podrás reconocer tus patrones de comportamiento y cambiarlos positivamente.
Recuerda que no estás solo. Muchas personas luchan con las representaciones de su pasado en el presente. Al iniciar tu propio proceso de sanación y conectar con tu niño interior, abres caminos hacia una vida más consciente y plena.


